El Buda Amida es el corazón
de la fe y de la práctica budista Shin. Primero revelado por el Buda histórico
hace 2.600 años, el nombre Amida está derivado por el idioma antiguo sánscrito, Amitabha
o Amitayus, que significan vida y luz inmensurables o unidad. La palabra Amida es una personificación o símbolo para indicar la dimensión trascendental y misteriosa,
que es "no nacido, no creado y sin forma" también conocido como dharmakaya, el shunyata (vacío), la vida única, la Gran Compasión y la
naturaleza Buda. Como se declaró
anteriormente, Amida es una personificación o símbolo de la realidad trascendental y debe ser entendido que esta dimensión
es más allá de la palabra e idea de Amida. Puede decir que es el vehículo que permite que experimentemos esta dimensión incomprensible
de nuestra naturaleza verdadera.
Como un símbolo comprensible de la verdad
universal (dharma), Amida señala a la fuerza vital sin nombre que nos cuida o la verdad que nos rodea e impregna que trabaja
incesantemente para despertarnos a la realidad tal y como es: nirvana. Lo
consideramos como la gran pariente que nos ofrece su amor incondicional y compasión universal que nos asegura que la liberación
espiritual es para todos. Con esta energía viviente del
amor y compasión, nadie se deja detrás para sufrir ciclos sin fin de nacimientos y muertes y tampoco hay juicio final ni infierno
eterno. Al contrario, debido a su amor y compasión incondicional, Buda Amida
se libera a todos los seres tal y como son.
Buda
es un término que significa algunas cosas: en primer lugar, es cualquier ser
que haya despertado a la dimensión infinita; en segundo lugar, es la naturaleza más profunda de todas las cosas que la falta
el yo y se reside en la ecuanimidad; y en tercer lugar, es nuestro potencial, realidad y destino.
Amida: Una Vision Diferente de Dios
La opinión del
budismo sobre la realidad trascendental o dios se considera panenteístico. Este
término significa "todos está dentro del dios (theos)" pero allí tenemos un
gran problema con esta palabra; los budistas no creen en un dios personal. En
su lugar sugerimos un par de nuevos términos que fueran usados primeramente por G.R. Lewis, el fundador de AFB, que mejor
describa nuestra opinión de la dimesión infinita: panendharmismo (todo dentro
del dharma) o panenbudismo (todo dentro del Buda).
¿Qué es el panenbudismo? Simplemente, todas las cosas están dentro y parte de la dimesión infinita la cual es como
un despliegue de la tela interpenetrativa e infinita de la consciencia pura, personificado como
Amida. Sin embargo, Amida es más que la suma de todos sus componentes.
Todo en la vida se manifiesta y se interpenetra
con todas las otras cosas y tiene su realidad verdadera en todo. Esta realidad
dinámica se llama shunyata o el vacío, en la cual no hay uno sí mismo o identidad
individual pero todas las cosas son llenas de la totalidad, conocido por la unidad de la realidad, personificado como
Buda Amida. Sin embargo, como se
declaró anteriormente, Amida es más que la suma de todas las cosas. La realidad
está relacionada con un holograma que ha quebrado en pedazos incontables. Cada
pedacito quebrado contiene la imagen entera del holograma, pero cada pedacito
no puede decir que es el holgrama entero ni tampoco posea la suma de todos los pedazos quebrados expresado en la imagen original. Lea más por favor para una explicacion más profunda.
Vida Una
La dimensión holográfica del panenbudismo
afirma que en la base más profunda de la realidad, la vida de cada ser viviente, incluyendo la realidad de las galaxias, estrellas
y mundos no son entidades separadas y solitarias sino hay una fuerza vital única debajo de la que llamamos nuestras vidas
individuales la cual es realmente la misma vida y la misma consciencia que se manifiesta en todos los seres y cosas, animado
e inanimado a través del universo. Es decir, el verdadero sí mismo, es en realidad la misma vida compartida por todos los seres y el universo. Este verdadero sí mismo se simboliza como Buda Amida, que también
tiene otros nombres como la Unidad de la Vida y Luz, la Unica Vida, La Gran Compasión, la naturaleza Buda, rigpa o la Vida
y Luz Inmensurables. Favor de leer más abajo para una explicación más completa.
Olas del Oceáno
Lejos de ser simplemente un dios personal supernatural, Buda Amida supera la noción
del ser supremo. Ella es la personificación de la no-dualidad orgánica sin nombre
de la existencia. ¿Qué quiere decir esto? A menudo Amida se refiere como
el océano espiritual ilimitado de la vida y de la luz, que es la fundación completa de todo en el universo incluyendo nuestra
consciencia de ella. Todas las cosas dentro del cosmos pueden ser relacionadas
con las ondas en ese océano ilimitado del espacio y del
tiempo. Todas las olas se hacen de la misma agua o H2O espiritual. Algunas olas son más grandes y otras son más pequeñas,
pero todas son finitas, destinadas a subir y después de bajar nuevamente dentro de la calma de las aguas profundas. Asimismo,
somos uno con Buda Amida (el océano espiritual) y Buda Amida es uno con nosotros (las olas). Paradójicamente, como
las ondas relaciona con el océano, somos diferentes del uno al otro.
Esta realidad paradójica de unidad/separación se ilustra en la experiencia religiosa
Shin con el nembutsu-Namu-Amida-Butsu, en el cual el ser finito (namu) y la energía universal (Amida Butsu) se experimenta
como uno pero a la vez cada uno mantiene su independencia y se queda tal y como es.
Universo Orgánico
El universo entero se ve como un desarrollo
viviente de un organismo cuyos componentes creen una gran totalidad trascendental, personificada como
Amida. Según los ejemplos arriba, a menudo Shin utiliza el océano como metáfora
para ilustrar esta realidad viva de la consciencia pura del universo. Dentro
de esta realidad de vida y luz, existe una interdependencia mutua entre Amida (el conjunto) y el universo (los componentes).
Realidad del Mito
Todas las religiones ofrecen una historia sagrada o mítica de modo que las personas
comunes y corrientes puedan entender el que sea incomprensible. Por ejemplo, hay
historias de nacimientos virginales, de crucificiones, de visitas por ángeles, de ascensiones a los cielos y de resurrecciones.
Algunos pueden despedir el mito como
pequeñas historias agradables y falsas pero en la realidad, el mito sirve como
el medio por el cual nuestra mente subconsciente interna se interrelaciona con nuestra mente y mundo conscientes externos.
Los mitos se manifiestan de una manera soñadora, viniendo de nuestros cuerpos de la sabiduría, el cuerpo humano, cuya fuente
es la base de nuestro ser biológico, la fuente de la vida.
Una diferencia importante entre las religiones occidentales y el budismo Shin es que (los budistas) reconocemos libremente que nuestra historia sagrada es una metáfora
y un hecho no histórico. Para verla como historia verdadera
sería cometer un gran error. Como el Buda había dicho, "el dedo es que señala la luna," el dedo no es la luna sino indica
la dirección de la luna. Tanta gente consigue confusa pensando que el dedo sea
la luna (verdad).
Historia Sagada
La Historia Sagrada del budismo Shin es una saga del
grandes amor, compasión, sacrificio y triunfo. Se deriva del Gran sutra de la vida
inmensurable, que utiliza la lengua y metáfora míticas (símbolos) para explicar la naturaleza inconcebible del nirvana,
la realidad iluminada y de su actividad compasiva primordial, que está más allá de nuestro pensamiento conceptual. Es decir,
la Historia Sagrada no debe ser leída como verdad literal sino como una metáfora que señala la actividad incesante de la compasión
universal que es la base de la realidad y es nuestra naturaleza verdadera. En muchas religiones, los símbolos tienen tendencia
a convertirse en hechos; el dios se hace un hecho o las escripturas religiosas se ven como
la verdad literal. Sin embargo, según budismo, éstos son símbolos justos para dirigir la mente y corazón al shunyata (vacío) el cual está más allá de cualquiera forma, más allá del
pensamiento y más allá de la comprensibilidad.
En el Gran sutra de la vida inmensurable, el Buda histórico le dijo a Ananda, uno de sus discípulos principales, la historia legendaria
que ocurrió en tiempo sin comienzo. En esta historia sagrada, había un príncipe que se llamaba Dharmakara, que significa “el Almacén del Dharma,” quien renunció su posición real, y se convirtió
a un bhikshu: un buscador espiritual. Esta circumstancia se parece mucho el
cuento del príncipe Sidharta Gautama quien después se convirtiría al Buda histórico.
Su razón de perseguir la vida religiosa fue motivada por su gran compasión y amor profundo
para todos los seres sufridores por el universo y el tiempo. Debido a su amor y compasión, Dharmakara declaró los 48 votos
religiosos, llamados colectivamente como el Voto Primal, para crear una Tierra Pura donde podía liberar a cada ser sufidor.
Una Tierra Pura, o Sukhavati en sánscrito,
es el reino espiritual totalmente libre de avaricia, cólera e ignorancia, que está abierto a todos sin excepción. En el budismo
Shin, la Tierra Pura es idéntica con nirvana, el reino de la paz y vida infinita, que no es un lugar específico pero es el
reino trascendental de la fuerza vital (no-dualidad) que está por todas partes con todo y a la vez existe en ninguna parte
específica.
Durante mil millones de años, Dharmakara experimentó diversas prácticas y al fin se
desarrolló suficientemente para realizar el despertar supremo y entonces liberó a sí mismo y a la vez a todos los
seres dentro del espacio y tiempo. Logrando su Voto Primal, la Tierra Pura se
convirtió en una realidad y él se hizo Amida, el Buda de la Vida y de la Luz Inmensurables.
Por lo tanto, Amida se manifestó en todos los cuartos del universo como el nembutsu-Namu-Amida-Butsu y desde entonces, con su Nombre, ella ha consolidado a todos los
seres vivos y trabaja incesantemente para despertarlos para que ellos puedan reclamar su herencia espiritual de la iluminación
y entonces para ser renacido espiritualmente en la Tierra Pura.
Al principio, la Historia Sagrada se puede parecer una poco extraña pero una vez que
usted comience a leer el dharma, refleje en él, viva el nembutsu y manifiesta el shinjin,
como la experiencia de despertar, más y más, las metáforas será entendida, apreciada y vivida. Solamente entonces, usted vendrá
a realizar que esta Historia Sagrada es realmente la historia de su propio viaje espiritual. ¿Cómo puede ser esto?