Yo
solía pensar que la fe provino de un asentimiento intelectual a un dogma particular o doctrina. La fe parecía simplemente
la creencia en un formula religioso como x + y = z. No se podía ponerla en duda. No luche contra esta creencia. Créala. No
haga preguntas. Sólo esté fiel. Recuerde, todo el mundo la cree: familia, amigos,
sociedad, intelectuales y generaciones. Todo el mundo no se puede ser equivocado.
¿A quién soy yo para inquirir?
Sin
embargo, el Tannisho II me muestra que la fe verdadera es una experiencia personal
carente de dogma y coacción. Es una nueva manera para mirar las cosas que es libre de los paradigmas intelectuales. La fe
es la simplicidad, decidida, desnuda y dinámica. Por esta razón, Shinran afirmó, «sólo diga el nembutsu y sea salvado por
Amida». Esta experiencia de fe no es adquirida por mi esfuerzo o aprobación sino se despierta profundamente desde dentro de
mi conocimiento. Puedo decirle que su fuente es la misma fuente de la vida sí misma, que es el Voto Primal de Otro Poder.
No puedo decirle como yo lo sé, sólo se revela de mi experiencia personal. Este
es el corazón de fe. Es más allá de la lógica y la comprensión. Es una realidad viva desde mi conciencia más profunda. El
Voto es la parte de mí y al mismo tiempo es yo. No tengo ninguna opción acerca de este asunto. Sólo me confío al reflujo y
flujo del agua que me tomará inevitablemente al Océano de Vida y Luz. Fuera de éste, no hay nada más.
--G.R. Lewis Bastías
Maestro de la Asamblea de la Fe Budista
Traducción de Las Obras de G.R. Lewis Bastías