Hubo
una vez, me sentí perdido en una forma de pensar religiosa egocéntrica, creyendo que yo tenía que hacer algo para ganar el
mérito y la iluminación. Desleal a los Votos de Amida y la Tierra Pura, me absorbía en la búsqueda de la liberación del ego
a través de mis propias obras deliberadas. Sin embargo, durante los últimos años, he dejado todas aquellas tonterías. Por
ultimo, no tengo que hacer nada. Nuestro nacimiento en la Tierra Pura ya ha sido llevado a cabo en el esquema cósmico primordial.
Yo,
G.R. Lewis Bastías, un ser diminuto, imperfecto y apasionando que vive en una partícula de polvo, que se llama el planeta
Tierra, no puede ofrecer nada a su iluminación en comparación con los Votos puros y realizados hechos de mi parte. No poseo
nada para mi salvación, sólo debo abrirme hasta la Vida y Sabiduría Infinita, escuchando a su voz sagrada desde dentro de
mí. Entonces cuando soy hecho para enterarme profundamente de que el mismo flujo de eternidad, vida, y sabiduría chorrea en
todas las cosas incluso yo; sólo entonces Amida me llama con mi propia voz; o sea, cuando el Voto Primal se hace confirmado
en mí; soy la encarnación de aquellos Grandes Votos. Es yo y soy su realización. En aquel momento eterno, reconozco que la
historia de Amida ha sido mi historia desde el principio. Amida, el Gran Espíritu de Vida y Luz, y todos los seres sensibles
y yo somos uno. Somos diferentes en un nivel pero en el otro somos todos iguales manifestando la Vida Una. Este es el gran
misterio y realmente desafía alguna otra explicación.
--G.R. Lewis Bastías
Maestro de la Asamblea de la Fe Budista
Traducción de Las Obras de G.R. Lewis Bastías