Tannisho
(Notas
sobre lamentaciones de las herejias)
Aquí hay once extractos de la
obra clásica budista que se llama el Tannisho el cual recuerde las enseñanzas del
fundador de nuestra religión budista Shin, el Shinran Shonin del siglo 13. En total hay 18 capítulos con una introducción
y epilogo.
Introducción
Comparando los días de hoy con
los del pasado, he comprobado a través de mis reflexiones personales poco profundas que las creencias de muchos de mis compañeros
difieren de la genuina fe (shinjin) transmitida oralmente por el Maestro. Esto es un lamentable hecho que provocara ciertamente
dudas y perplejidades a aquellos que en el futuro se proponen estudiar la dharma.
¿Como podría alguien aprender
el dharma de la practica fácil si no encontrase un autentico instructor? No podemos falsear la esencia de la camino del poder
externo por medio de interpretaciones personales y arbitrarias.
De manera que resolví registrar
algunas palabras del extinto Maestro Shinran que quedaron profundamente grabadas en mi mente. Hice este trabajo con el único
objeto de extirpar las dudas de aquellos que procuran practicar y seguir el mismo camino.
Capitulo I
Cuando sentimos el deseo de recitar
el Nembutsu, teniendo la firme fe (confianza verdadera) de que conseguimos nacer en la Tierra Pura salvados por la misteriosa
fuerza de Amida, de inmediato nos da la gracia de ser definitivamente admitidos en la Tierra Pura sin ninguna posibilidad
de ser rechazados.
El Voto Primal de Amida no hace
distinción entre viejos y jóvenes; buenos y malos. Solamente se necesita tener fe (confianza verdadera). Ello se debe a que
la intención del Voto Primal es la de salvar a los seres que están cargados de pesadas culpas y profundo mal, que tienen pasiones
ciegas, deseos fuertes y resistentes.
Por lo tanto, para tener fe en
el Voto Primal no son necesarias otras prácticas virtuosas, por no haber mas practica virtuosa superior que la del Nembutsu; ni debemos temer al mal, porque no existe el que pueda obstruir la acción del Voto
Primal de Amida.
Así dijo el Maestro.
Capitulo II
El motivo por el cual cada uno
de ustedes vino a visitarme transponiendo las fronteras de mas de diez provincias, es el de indagar acerca del camino que
conduce al nacimiento en la Tierra de la Suprema Alegría.
Si ustedes dudan de que conozca
yo un camino distinto que conduce a la Tierra Pura aparte del Nembutsu y unos textos que versan al respecto, están incurriendo
en grave error.
Si fueran estas sus preocupaciones,
en los templos de Nara y en el Monte Hiei hay muchos sabios ilustres a quienes podrán consultar y escuchar los problemas sobre
el Nacimiento.
En lo que se refiere a mi, Shinran,
no se nada sino creer en las palabras del Buen Maestro, quien me enseño que para ser salvados por Amida debemos recitar solamente
el Nembutsu.
No se si el Nembutsu es la simiente
del nacimiento en la Tierra Pura o si es una practica kármica que conduce al infierno. Aunque hubiera sido engañado por el
Venerable Honen y tuviera que caer en el infierno por haber recitado el Nembutsu, de nada me arrepentiría.
Les explicare el porque.
Si yo fuera capaz de llegar a
ser Buda a través de otras practicas aparte del Nembutsu y si yo cayera en el infierno por haber recitado el Nembutsu, podría
ser que me arrepintiese de haberme dejado engañar.
Pero como soy incapaz de realizar
cualquier otra practica, no hay otro remedio que por ultimo caeré en el infierno.
Si el Voto Primal de Amida es
verdadero, las enseñanzas predicadas por Shakyamuni con respecto al Voto de Amida no son palabras vanas. Si las enseñanzas
de Buda (Shakyamuni) son verdaderas, las explicaciones de Chang-Tao no son vanas. Si las interpretaciones de Chang-Tao son
verdaderas, las palabras de Honen no son vacías. Si las palabras de Honen son verdaderas, los puntos expuestos por Shinran
tampoco carecen de fundamentos. Al fin de cuentas, tal es la fe de este hombre ignorante.
De aquí en adelante, aceptar
el Nembutsu como fe suya o rechazarlo es un problema que atañe a cada uno de ustedes. Así dijo el Maestro.
Capitulo III
Los mismos buenos consiguen nacer
en la Tierra Pura; pues con mucha mayor razón los malos lo conseguirán. Pero, las personas acostumbran decir que si los mismos
malos consiguen nacer en la Tierra Pura, con mucha mayor razón los buenos lo conseguirán.
Esta última afirmativa parece
a primera vista razonable, pero eso es ir en contra de la intención del Voto Primal de Amida.
Ello se debe a que, aquellos
que creen en la salvación conseguida a través de la practica virtuosa efectuada por su propio esfuerzo no confían incondicionalmente
en el poder externo, de manera que no llegan a armonizarse con el Voto Primal de Amida.
Pero si ellos abandonasen su
confianza en el esfuerzo propio y confiasen en el Poder Externo, conseguirían el nacimiento en la Tierra de la Recompensa
Real. La verdadera intención de Amida al enunciar su Voto compadecido por nosotros, seres cargados de pasiones ciegas e incapaces
de liberarnos de la repetición de los nacimientos y de las muertes por intermedio de cualquier practica, ha sido la de ofrecer
la realización budista a los malos.
Por lo tanto, los malos que creen
en el poder externo, son los legítimos merecedores del Nacimiento, con mucha mayor razón lo conseguirán los malos. Así dijo
el Maestro.
Capitulo IV
Hay diferencias entre la compasión
de acuerdo al camino de la realización por medio del esfuerzo personal y de acuerdo al camino de la Tierra Pura. La compasión
de acuerdo al camino de la realización mediante el esfuerzo personal consiste en sentir compasión por los seres vivientes,
brindándoles afectos y educándolos (amparándolos y protegiéndolos).
Pero es sumamente raro que alguien
consiga brindar a otros la total y completa salvación conforme a su intento.
La compasión de acuerdo al camino
de la Tierra Pura consiste en recitar el Nembutsu para transformarse de inmediato en Buda, y así una vez convertido mediante
la Gran Compasión de Buda, Beneficiar a los seres conforme a su voluntad.
En esta vida llena de ilusiones
y errores, por más que nos compadezcamos de los seres, será difícil salvarlos conforme a nuestro deseo, puesto que nuestra
Compasión no es consistente; recitar únicamente el Nembutsu resulta que la Gran Compasión es consistente. Así dijo el Maestro.
Capitulo V
Yo, Shinran, nunca recite el
Nembutsu en memoria de mi padre ni de mi madre, ni siquiera una sola vez, por el siguiente motivo:
Todos los seres vivientes son
padres y hermanos entre si en la incalculable secesión de generaciones y de nacimientos.
Yo, Shinran, salvare a todos
ellos después de hacerme Buda en la próxima existencia.
Si el Nembutsu fuese la raíz
del bien engendrado por nuestro propio esfuerzo, seria entonces factible transferir los méritos acumulados mediante la recitación
del Nembutsu a favor de la salvación de los padres.
Pero como el Nembutsu no es el
resultado de la iniciativa personal de uno, debemos abandonar la idea de la salvación a través del esfuerzo propio y personal.
En tal caso de obtener en forma inmediata la Realización en la Tierra Pura a través del poder externo, aunque nuestros seres
alegados estén sumergidos en medio de los sufrimientos kármicos de los seis planos y los cuatro tipos de existencias, con
el maravilloso poder salvador de Buda, debemos salvar ante todo a nuestros seres allegados. Así dijo el Maestro.
Capitulo VIII
Para el practicante, el Nembutsu
es una acción no-práctica ni no-virtuosa.
Es una acción no-práctica porque
no es practicada de acuerdo con mi voluntad.
Es una acción no-virtuosa porque
la acción virtuosa tampoco depende de mi voluntad.
Ya que el Nembutsu se basa totalmente
en el poder externo y en la renuncia al camino del esfuerzo propio, para el practicante el Nembutsu es una acción no-práctica
ni no-virtuosa.
Así dijo el Maestro.
Capitulo IX
-Yo recito el Nembutsu, pero
apenas siento el deseo de saltar ni danzar de alegría, y no siento el deseo de alcanzar la Tierra Pura lo más rápido posible.
Quisiera saber a qué se debe esto. Habiéndole formulado esta pregunta, el Maestro respondió:
-Yo, Shinran, también tenía esta
duda. Veo ahora que tú también, Yui-en, experimentas el mismo estado de espíritu. Meditando sobre este asunto, he llegado
a la conclusión de que el hecho de no alegrarme cuando debería sentir el deseo de danzar en el cielo y en la tierra de tanta
alegría, es indicio de que el Nacimiento está ya totalmente garantizado. Son las pasiones ciegas que impiden que el corazón
se sienta alegre cuando él tendría que mostrarse con alegría.
Pero desde un principio, Buda
Amida está percatado de todo esto, y nos considera como seres ignorantes cuta esencia esta constituida de pasiones ciegas.
Una vez que nos cercioramos de
que el Voto Compasivo del Poder Externo está dirigido hacia nosotros que somos consistentes de tal naturaleza, podemos en
definitiva considerarlo infalible y confiable. Es también por causa de las pasiones ciegas, que nuestro corazón no siente
el deseo de apresurarse con rumbo a la Tierra Pura y que, cuando alguna dolencia no aflige, nos volvemos inquietos temiendo
la muerte.
Es por causa de la efervescencia
de las pasiones ciegas, que no queremos de manera alguna abandonar esta tierra de sufrimientos donde vagamos desee un pasado
inmemorial y que no sentimos ninguna ansia por la Tierra Pura de la Suprema Tranquilidad.
Aunque tuviésemos la pesadumbre
por es desapego a esta tierra, cuando los lazos de condicionamiento que nos ligan a ella se hayan destruido e irremediablemente
haya llegado a su fin nuestra vida, ahí si que deberíamos dirigirnos a Aquella Tierra Pura.
Buda se compadece especialmente
de nosotros porque no sentimos el deseo de ir apresuradamente hacia allá.
Meditando todo esto, debemos
considerar el Gran Voto de la Gran Compasión como digno de absoluta confianza y el Nacimiento como definitivamente garantizado.
Por el contrario, si sintiésemos
el deseo de saltar y danzar de alegría e ir rápidamente a la Tierra Pura, ahí entonces deberíamos dudar de la ausencia de
las pasiones ciegas en nuestro corazón. Así dijo el Maestro.
Capitulo X
El significado del Nembutsu consiste
en el no-significado, puesto que el Nembutsu es innombrable, inexpresable e impensable. Así dijo el Maestro.
FIN DE LA PRIMERA PARTE
Introducción a la 2° parte
En otros tiempos, cuando el Maestro
aún vivía, muchos, movidos por el mismo empeño, venían a la Capital distante, con la mente fija en la misma Fe y firmes en
la esperanza de alcanzar la Tierra Pura. Todos nosotros entonces escuchamos juntos el mensaje del Maestro.
Entre los viejos y jóvenes, sin
embargo, que recitan el Nembutsu conducidos por aquéllos, he oído que recientemente andan muchos divulgando doctrinas diferentes
de la del Maestro.
Es mi deseo demostrar, a continuación,
de manera concreta, que estas doctrinas diferentes no tienen ningún fundamento.
Capitulo XI
Hay personas que, viendo a fieles
iletrados practicando el Nembutsu, les sorprenden con la pregunta de que si ellos creen en el misterio del Voto o en el misterio
del Nombre, sin explicarles claramente las significaciones de ambos misterios, y además les provocan confusiones en la mente.
Es necesario detener rigurosamente nuestro pensamiento en este punto para llegar a una conclusión segura.
A través del misterio del Voto,
Buda Amida nos proporciono el Nombre fácil para sostener y recitar, prometiendo acoger en su seno a todos los que recitasen
aquel Nombre.
Por lo tanto, debemos en primer
lugar creer en que, salvados por el Misterio del Gran Voto de la Gran Compasión de Amida, nosotros nos liberamos del mundo
de los nacimientos y de las muertes.
El propio Nembutsu que recitamos
surge de la iniciativa del Tathagata. Si tuviéramos conocimiento de ello, veríamos que el Nembutsu no debe presentar el menor
indicio de iniciativa personal.
Luego, armonizando con el Voto
Primal, podremos nacer en la Tierra Pura.
Tal es así que si tenemos fe
(confianza verdadera) en el misterio del Voto, naturalmente que allí también tiene que estar contenido el misterio del Nombre.
El misterio del Voto y del Nombre son originariamente uno solo y de ninguna manera podemos considerarlos diferentes.
Además, si hacemos intervenir
nuestra propia voluntad y consideramos que el bien conduce al Nacimiento y el mal lo impide, nuestra mente estará esforzándose
en acumular actos meritorios que nos lleven a la salvación sin el apoyo del misterio del Voto.
En tal caso, el Nembutsu que
recitamos, lo haremos como práctica personal. Las personas que así piensan, aún no creen en el misterio del Nombre. Pero,
aunque no lo crean, igualmente Nacerán en las regiones limítrofes de la Tierra Pura, o sea, el lugar de los perezosos, el
lugar de los que tienen duda, o el lugar como el útero materno. Y finalmente, gracias al Voto por el cual Amida juró salvar
igualmente a los que practican el Nembutsu como esfuerzo personal, alcanzarán también el nacimiento en la Tierra Pura, por
el poder del misterio del Nombre.
Como se ve, todo esto es debido
al misterio del Voto, y ambos misterios, en definitiva, son uno solo.
Capitulo XVIII
Hay personas que afirman que
el creyente se torna en un Buda grande o pequeño, conforme a la cantidad de donaciones que ofrece a la causa del Budismo.
Esa opinión es enteramente absurda, y no tiene el menor fundamento. En primer lugar, nadie puede calcular el tamaño de un
Buda. Los Sutras describen el tamaño del cuerpo del Señor del dharma de la Tierra Pura del Perfecto Reposo, pero se trata
del cuerpo de retribución, expresado en esa forma con el fin de facilitar la comprensión del hombre.
El Buda, que ha llegado a la
Naturaleza Real, no es ni largo, ni corto, ni redondo, ni azul, ni amarillo, ni rojo, ni blanco, ni negro. Entonces, ¿Cómo
podemos discernir si el Buda es grande o pequeño? Si la recitación del Nembutsu, según afirman algunos sutras, le permite
al practicante contemplar el cuerpo de la manifestación de Buda, ¿resultará que un pequeño Nembutsu permita ver un pequeño
Buda, mientras que un Nembutsu grande haga ver un Buda grande? Tal vez, basados en tal opinión, dirán que el tamaño de Buda
es determinado según la cantidad de las donaciones.
Antes que nada, dicha opinión
corresponde a la práctica de la donación, recomendada por los seguidores de la doctrina de la salvación a través del esfuerzo
propio. Aunque acumulen riquezas ante Buda o las ofrezcan a los maestros, de nada les servirá si en los creyentes no hay verdadera
fe (shinjin).
Aunque la gente no ofreciese
a la causa del Budismo ni una sola hoja de papel, ni media moneda siquiera, o si confesara con todo corazón en el poder externo
y tuviese una fe profunda, estaría de acuerdo con la esencia del Voto.
En fin, emitir semejante opinión
significa infundir temores entre los fieles aprovechándose del Budismo para procurar la satisfacción de las ambiciones profanas.