.....La
mujer continúa diciendo:
He
estado hacienda juicios todo el tiempo,
Preguntándome:
«Es éste el camino, o aquél?»
Pero,
al final, ya no había juicios que hacer.
Todo
era dado completa y libremente por el Oya-sama (Gran Padre-Madre).
¡Qué
agradecida me siento! Namu Amida Butsu.
«Hacer
juicios», o hakarai, es calcular o hacer planes con un propósito; en esto se basan
el esfuerzo y la motivación humanos. Preguntarse: «¿Es éste el camino, o aquél?» y «¿Qué debería hacer?» es emitir juicios
o discriminar: éste es un esfuerzo de carácter moral.
Afirmar
que deberíamos hacer por librarnos de todas estas cosas tampoco resulta acertado. Pensar en tales términos es ya entregarnos
a los manejos del poder-propio. Éste es el punto más difícil. Pero esta mujer analfabeta lo comprendía perfectamente, pues
admitía: «He estado haciendo juicios todo el tiempo, preguntándome: «¿Es éste el camino, o aquel?». Pero, al final, ya no
había juicios que hacer. Todo era dado completa y libremente por Oya-sama. ¡Qué agradecida me siento!». Y a continuación prosigue:
Debido a mi ceguera e importancia,
El
amanecer me llegó a través del poder de Oya-sama.
¡Qué
agradecida me siento! Namu Amida Butsu.
Este
amanecer, algo que se rompe y que surge desde una región desconocida cuando nos hallamos sumidos en la desesperación cuando
no sabemos qué hacer, es lo que hace que la luz atraviese iluminado nuestras mentes.
Estaba
completamente ciega y yo no lo sabía.
¡Qué
vergüenza haber pensado que estaba en lo cierto!
Pensaba
que el nembutsu que yo recitaba era cosa mía,
Pero
no lo era: era la llamada de Amida.
¡Qué
enormemente agradecida me siento! Namu Amida Butsu.
Ahora
que estoy convencida de hallarme irremediablemente
Destinada
Al
camino que conduce al infierno,
Ni
la Tierra Pura ni el sendero torcido significan ya nada para mí
En
tanto que somos seres relativos, nosotros estamos irremediablemente destinados a lo que los budistas llaman el sendero torcido,
del cual no tenemos modo de escapar. Pero incluso estando destinados a este sendero torcido, aunque podamos estar viviendo
en medio de ese sendero, estamos justo en el centro de la Tierra Pura. Cuando uno se da cuenta de esto, puede responder como
lo hace esta mujer. Para ella, ni la Tierra
Pura ni el infierno, ni siquiera el purgatorio –sea esto lo que fuere
–tiene ningún significado. Ella se halla ahora por encima de la Tierra Pura…Concluye así su pensamiento:
¿A
quién debo mi presente estado de ánimo?
Al
fundador, Shinran, y a su sucesor, Rennyo.
Bajo
las enseñanzas de estos líderes espirituales,
He
llegado a obtener esta comprensión.
Este
conocimiento ha llegado a través de todos los buenos
Maestros
Que
han transmitido con éxito estas enseñanzas.
¡Qué
gran mérito gran mérito el de todos ellos! Namu Amida Butsu.
Mientras
me invade la preocupación por mis asuntos cotidianos,
Sintiendo
inquietud por mis anhelos y defectos,
Estoy,
todo el tiempo, acompañada por el mismísimo Amida.
¡Qué
agradecida me siento! Namu Amida Butsu.
Por
supuesto, la vida cotidiana está llena de preocupaciones, miedos y ansiedades. Vivimos con inquietud en medio de todos estos
problemas, mientras que estas dificultades no afectan en absoluto a los myokonin. Ellos padecen los mismos problemas ordinarios
que nosotros, pero no se hallan limitados por éstos; son capaces de librarse a sí mismos. Limitados y, aun así, libres. Esto
es lo que quiere decir esta mujer cuando dice: <Estoy todo el tiempo acompañada
por el mismísimo Amida». Si ella no tuviese ansiedades, miedos y preocupaciones, nunca podría decir: «…todo el tiempo
acompañada de Amida». Ésta es la parte más importante y significativa, y todas las experiencias religiosas, todas las enseñanzas
religiosas, apuntan hacia este hecho. En palabras de esta mujer: «Aun estando en estrecha relación filial con Amida, no puedo
evitar, de vez en cuando, ser perturbada por pensamientos torcidos.»
….Mi
tiempo siempre trascurre junto a Amida,
No importa cuán inesperadamente pueda ponerse el sol.
¡Qué agradecida me siento! Namu Amida Butsu.
Gratitud y veneración son el favor que se me otorga, Namu Amida
Butsu.
¡Qué
extraordinaria declaración de fe Shin y de comprensión del budismo! Intelectualmente hablando, si uno está siempre en compañía
de Amida y conciente de la presencia del Otro-poder, ¿Cómo es posible que uno albergue o acaricie malos pensamientos o que
sienta repugnancia de si mismo? Pero esto no es sino un ejemplo de la razón cuestionando la fe religiosa. El problema de la
intelección es su incapacidad para hacer frente a la ambigüedad y la contradicción que se dan continuamente en la vida. A
pesar de estas contradicciones, los myokonin están agradecidos y llanos de alegría por todas sus experiencias….
---D.T. Suzuki
Extracto
del Buda de la Luz Infinita