Un Nuevo Budismo Boricua
Ofrecemos un ambiente abierto, atentativo, y compasivo para todos que busquen la experiencia budista.
Nos vemos como pioneros espirituales del siglo XXI, ampliando los límites del Buda Dharma, ayudando a crear un nuevo
budismo que refleja la cultura puertorriqueña y la
realidad latinoamericana. Debajo, explica nuestra misión, inspiración, viaje, y prácticas
de nuestra red independiente de las congregaciones budistas Shin.
Nuestra misión: Nuestra tarea es facilitar un ambiente positivo y consolador que explora nuestro potencial humano y cultiva el despertar espiritual a la unidad de la vida,
simbolizado como
Buda Amida. Juntos, nos metimos activamente en las enseñanzas y las prácticas budistas para transformarnos en servicio a otros
seres y al mundo. Como iguales, animamos a cada uno de nosotros a la práctica y el entender, compartiendo el mensaje Shin de la paz, esperanza
y compasión con todos.
Nuestra inspiración: Anclado en la tradición de Mahayana, nos dedicamos a las
enseñanzas del Buda histórico y del reformador religioso del siglo 13, Shinran Shonin, el fundador de budismo Shin o Jodo
Shinshu. Además, la tradición iconoclasta y meditativa de Soto Zen nos inspiramos, como un medio eficaz de cultivar mejor un corazón tranquilo
y lúcido para oír la luz espiritual dentro de nosotros. También estamos abiertos a todas las tradiciones budistas y a la totalidad
de la espiritualidad y de la sabiduría del mundo.
Nuestro viaje: La vida nos llama para confiarnos al corazón de la Gran Compasión,
simbolizado como Buda Amida, para vivir por su llamada transformativa, para experimentar con agradecimiento el despliegue
de la vida y para practicar el amor y la compasión con cada cual. Además, nuestra espiritualidad nos deja experimentar una
vida renovada de la alegría, propósito, y gratitud en la cual nos dedicamos a promover el bienestar de todos los seres.
Nuestras prácticas: Mientras que nuestra inclusión de la práctica de Soto Zen
reconozca el valor de la meditación que promueve el silencio interior, el corazón de la práctica Shin integra la espiritualidad
con la vida cotidiana, desarrollándose una compasion y sabiduría profunda. Además,
practicamos el monpo o el oído profundo en español (la atención concentrada); y
recitamos el nembutsu (Namo-Amida-Butsu) como una expresión de nuestra verdadera confianza
y gratitud para la Unidad de la Vida, símbolizado como Buda Amida. Nos metimos en servicio a la comunidad y al mundo, y también apoyamos un crecimiento espiritual
de cada uno de nosotros. Asimismo, nos esforzamos a recordar que somos todos seres humanos necios (foolish) que tratamos de
hacer el mejor que podemos.